sábado, 16 de diciembre de 2006

un hueco existencial

Mi reloj marca las 0:00 hrs. voy subido en una ambulancia y me dirijo al hospital clínico, soy como si dijéramos el copiloto del paramédico conductor. A mis espaldas van mi jefe y el otro paramédico. No puedo menos que pensar que todo esto que está sucediendo es surrealista. Hace media hora servía mojitos o quizá aún estaba aguantando seis platos grandes y anchos sobre mi brazo izquierda, mientras con la derecha seguía retirando mas platos, o quizá servía un foie a la plancha acompañado de un sorbete de reducción de vinagre balsámico… y mientras todo esto pasaba, él ni se imaginaba que su cuerpo iba a estar en suelo convulsionándose, con la mirada perdida y con espuma en la boca. Y digo cuerpo, porque realmente él no estaba ahí, era como si un ente estuviera controlando su cuerpo por un instante, el brillo de sus ojos se había opacado casi completamente… La gente a mi alrededor sentía pánico sobre lo que estaba pasando, excepto mi jefa, que me pidió hielo, quizá así podríamos reanimarle… no estuvo del todo equivocada… Admiro esas mujeres capaces de responder en las situaciones más difíciles… Yo me veo incapaz… Ahora han pasado más de 24hrs y estoy aquí escribiendo… pensando en lo que él te dijo a ti… y quizá es verdad, me hago el duro, pero en el fono estoy que me desmorono como un polvorón, siento miedo, han pasado tres meses y las cosas siguen prácticamente igual, no han cambiado mucho, mi situación es la misma, no puedo menos que sentirme un completo fracasado… Te extraño, extraño ese día de ver pelis de alquiler en tu casa… Extraño verte feliz por un plato que con mucho cariño cociné especialmente para ti… quizá no sirvo para eso, quizá nunca he servido, quizá ha sido mi mente la que me ha jugado esta mala vivencia… ¿cuántas entrevistas más debo de ser rechazado? ¿Cuántos entrevistadores más deben seguir decidiendo que lo que ven en mi no cambiará el rumbo de su empresa? ¿Hay alguien que crea en mí? Me dijiste que en momentos así debía estar Feliz de tenerme a mi mismo, uno nunca está solo del todo, ¿no? ¿Eso fue lo que dijiste? No puedo menos que sentir ese hueco existencial, ese hueco dentro de mi, parte de mí…