sábado, 2 de diciembre de 2006
Pijama
Caminar en pijama por los pasillos de Ikea resultó ser más fácil y menos vergonzoso de lo que suena… Confirmé mis terribles sospechas de que Ikea funciona como una especie de droga. Llegué en taxi por ahí de las 12:05 hrs. en taxi pues no quería perder el tiempo en el tren ya que la promoción terminaba a las 13:00 hrs. Esa misma mañana me había levantado temprano para planchar mi pijama, cosa que nunca hago. Pero pensé ya que voy hacer el ridículo durante una hora, al menos hacerlo con estilo, así que incluso me peiné un poco despeinado. A las 9:30 ya estaba abriendo la tienda en la que trabajo, mentira eran las 9:37 cuando estaba frente a las rejas metiendo la llave en los candados… que le voy hacer, soy un desastre de la puntualidad, lo bueno es que vivir en España el país menos puntual de la Unión Europea te permite llegar 7 minutos tarde. A las 11:45 llegó mi jefa y me dejó salir para que comprara el colchón. Taxi, ¡A Ikea por favor! Llegué me metí a los baños me puse mi pijama azul. Al salir me tope con un señor que estaba en una fila de atención al cliente y se me quedó viendo de tal modo, que por un instante hasta sentí que quizá había dejado la pijama en el baño e iba en ropa interior por la tienda... Pero al subir por las escaleras y dar el primer paso sobre el “show room” las cosas cambiaron… de repente era invisible con mi pijama, la gente caminaba intoxicada, no sé si por los adornos navideños a 3,95 o por el barniz que utilizan en los muebles de contrachapado. El caso es que nadie me miraba, seguramente la gente iba pensando, quizá puedo cambiar el comedor que tengo por este, ¿Me cabrá? ¿Porque siempre vengo a Ikea sin medir el espacio que tengo? ¡Mira que mono! Es el mismo que tiene la Trini en su piso, claro que a ella no se le ve igual, el mal gusto que tiene la pobre… Finalmente ya estaba en la sección de colchones en fila para la promoción, delante de mí una mujer en pijama y ya… nadie más había venido en pijama… Lo sentimos, la promoción sólo es un colchón por persona… Bueno vengo el próximo viernes en pijama nuevamente y asunto arreglado… El trayecto mas largo evidentemente fue de los colchones a la caja… pero igual, todos estaban bajo ese estado de estar viviendo una realidad inexistente en otra parte menos ahí, peluches para los niños por 3,50 juego de cuchillos cheff por 14,60 juego de cortinas por 22,40 vasos 6 por 2,90 lámparas desde 4,95 anturiums por 7,90 joder yo los vendo por 17. La tarea que resultó ser más difícil y la más desgastante fue llevarlo, me habían dicho que no pesaba que incluso me lo podría llevar yo solo en el metro… al salir y dar cuatro pasos con él era como si estuviera cargando un muerto… por suerte encontré un taxi en la primera esquina... Mi cuarto va quedando mejor… Aun falta por ordenar el caos en el que vivo y quizá seguiré viviendo así... Jo…a ver si por fin en estos 25 me vuelvo un poco más ordenado y puntual…
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